BUENOS AIRES.- Las empresas argentinas del consorcio encargado de supervisar la tarjeta SUBE manifestaron su predisposición para colaborar con la Secretaría de Transporte, la Sigen y la Auditoría General de la Nación, después de que el Gobierno suspenda su contratación y ordene una investigación por presuntas irregularidades en la licitación.

"Estamos a disposición de la Secretaría de Transporte, la Sigen y la Auditoría General de la Nación para clarificar cada uno de los puntos que sea necesario aclarar", señalaron las firmas nacionales que integran la Unión Transitoria de Empresas (UTE) que controlaba la SUBE, mediante un comunicado.

La UTE planteó que busca clarificar aquellos puntos cuestionados por la Justicia, que investiga la licitación por $ 65 millones para controlar la tarjeta, en la que se impuso un consorcio integrado por presuntos ex asesores de la Secretaría de Transporte, pese a que el Estado contaba con una oferta casi $ 10 millones más barata. Explicó que la contratación de los servicios de consultoría para la supervisión de la puesta en marcha y de la operación continua del Sistema Único de Boleto Electrónico (SUBE), se rigió, como es usual, por el método Selección basada en Calidad y Costo del Banco Mundial. Según indicó la entidad, ese método de selección garantiza la contratación de la oferta más conveniente y no sólo la de menor presupuesto. De esta forma, las empresas argentinas defendieron su gestión al afirmar que al día de la fecha cumplió con el testeo y relevamiento de equipamientos. (NA)